
En la ilustración es donde mejor se potencian la comunicación y el arte porque juntas logran construir sentido. Ilustrar, para mí, es interpretar, salir un poco de mi universo y poner el arte a disposición de un concepto. Ya sea un libro, una idea, la identidad de una marca, una campaña o lo que un proyecto busque decir.
Empiezo de forma analógica y después lo llevo a lo digital, eso me da más posibilidades para jugar con las formas, los formatos y multiplicar las ideas.
Mi proceso siempre va del pensamiento al trazo, sin vuelta. Unas pruebas en un cuaderno con una lapicera, del recuerdo de alguna forma y de la conjugación con otros elementos que terminan de co nstruir el sentido, a partir de ahí nace ese primer boceto, para seguir trabajando. Mi búsqueda es que sea algo original desde el principio.
Algunas reseñas
Hace dos años creó “Melinda Muriel”, su propio emprendimiento artístico, en el que aplica sus ilustraciones a objetos de diseño, especialmente ropa y productos de editorial.
Le interesan las terapias alternativas, por lo que se formó en modelos terapéuticos que potencian la expresión a través del arte y el cuerpo.








